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Ilícitos Contra la Vida Silvestre

Objetivo

Promover la ejecución de acciones de control y fiscalización de hechos ilícitos contra la Biodiversidad, en coordinación con las instancias y entidades pertinentes.

Antecedentes

El Estado Plurinacional de Bolivia, cuenta con regulaciones jurídicas, por las que se establecen, las políticas, el régimen y regulaciones particulares sobre diferentes actividades relacionadas con la biodiversidad, así mismo, se ha tipificado como delitos a toda acción vinculada con la captura, cacería[1], colecta, comercio,  transporte, tenencia, encierro, manejo y acoso de vida silvestre no autorizados por la AACN.

Una cadena de infracciones consta de una serie de etapas o procesos que permiten la articulación de un conjunto de actores (desde  la extracción de los individuos vivos de la naturaleza hasta su venta como animal o planta viva, parte o derivado), interesados en recibir un beneficio o servicio que la vida silvestre o sus derivados le puedan dar (i.e. alimento, recreación, dinero).

base de datos Fauna silvestre

Documentos para descargar

No todas las actividades ilícitas relacionadas con la vida silvestre, tienen los mismos actores, razón por la cual, se  diferencian a continuación, los diferentes eslabones que componen las cadenas de infractores según el tipo de actividad ilícita cometida:

  • Colectores de flora/Cazador de fauna: Son aquellos que extraen los individuos de fauna o flora silvestres de la naturaleza. Cazadores, pescadores de peces ornamentales, motosierristas, colectores de frutos, de palmas, entre otros.
  • Transformadores primarios: Aquellos que transforman la fauna o flora silvestres para la venta de sus derivados o partes. Pueden ser los mismos colectores.
  • Transformadores secundarios (artesanos): Aquellos que transforman las partes derivados a derivados de fauna o flora silvestres, para su comercialización.
  • Acopiador o comerciante intermedio: aquel que acopia, almacena y posee durante un tiempo los productos animales o florísticos provenientes de la vida silvestre, hasta que los re comercializa, ya sean estos partes o derivados.
  • Distribuidor primario: Aquel que recibe por corto tiempo cantidades considerables de fauna o flora silvestre obtenida de forma ilícita y la reparte a distribuidores secundarios, puntos de venta conocidos y/o infractores individuales.
  • Distribuidor secundario: Aquel que recibe por corto tiempo cantidades medias o bajas de fauna o flora silvestre obtenida de forma ilícita y la reparte a puntos de venta conocidos y/o infractores individuales.
  • Comerciante final: Aquel que recibe productos de la naturaleza de procedencia ilícita y los comercializa inmediatamente, pudiendo cualquiera de los anteriores ser comercializador también.
  • Comprador final: el que recibe el producto de la vida silvestre como último eslabón de la cadena.

Centros de Custodia de Fauna Silvestre: Finalmente se tiene a los CCF quienes recepcionan ejemplares de fauna silvestre decomisados o entregados de manera voluntaria, de manera temporal y a solicitud de la AACN hasta su disposición final o liberación

La única autorizada es la cacería de subsistencia. Otra forma de cacería es considerada como un ilícito contra la vida silvestre.

Mercado externo legal e ilegal de vida silvestre

El mercado externo legal de flora y fauna silvestre viva, partes y derivados a través de la gestión de la CITES en Bolivia, ha otorgado entre los años 1983 – 1990, 1.105.645,00 permisos legales, con un valor comercial estimado de 33.245,536 $US (Pacheco 1992 en Suárez y Alandia 2011). A partir de 1990 se pudo constatar que debido al reforzamiento de los controles internacionales, Bolivia otorgó hasta el año 2014, 1194 permisos de exportación, de los cuales 696 (74%), corresponden a permisos de exportación y re-exportación de fauna silvestre entre individuos vivos, partes y derivados entre los que priman individuos vivos de leones y carne de lagarto. El restante 26% corresponde a permisos otorgados para la exportación de flora, principalmente madera de cedro.

Respecto al mercado externo ilegal la información es escasa, entre los países que figuran como destino de la vida silvestre se encuentran: Japón, Hong Kong, España, Estados Unidos, Francia, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Paraguay, Perú y Uruguay (REBOCTAS 2008). Se identificó una elevada demanda de especies de aves psittacidas (Amazona tucumana, Ara glaucogularis, Ara rubrogenys y Anodorhynchus hyacinthinus), Ramphastidos, Phoenicopteridos y Acipitridos, de felinos como: Leopardus pardalis, L. geoffroyi, L. wiedii y Panthera onca, mustélidos: Pteronura brasiliensis, Lontra longicaudis, Chinchilla (Chinchilla chinchilla), zorro andino (Lycalopex culpaeus), cérvidos (Mazama sp, Ozoterus sp, Odocoileus sp), pecaríes (Pecari tajacu, Tayassu pecari), capibara (Hydrochaeris hydrochaera), saurios (Caiman latirostris, C. yacaré, Tupinambis sp, Iguana sp), ofidios (Boa constrictor, Eunectes murinus, Epicrates cenchria). Hasta el año 2014, el tráfico externo ilegal registrado por la DGBAP mostraba el decomiso de 420 escarabajos que pretendían ser comercializados vía aérea hacia el Japón, el decomiso de alrededor de 5000 mariposas, de diversas especies, que pretendían ser enviadas vía correo a Japón y Canadá.

Sin embargo, a partir del año 2014, y gracias a un reporte inicial de la Empresa de Correos de Bolivia, se ha identificado la salida de colmillos de jaguar hacia la República Popular de China. A la fecha se conoce que más de 600 colmillos han sido decomisados en el territorio nacional para este fin y hasta la gestión 2017 se habían registrado el inicio de 12 casos penales por tráfico de colmillos de jaguar llevados adelante por el Estado, dos de los cuales ya cuentan con sentencia.

Mercado interno ilegal

De conformidad al régimen de Veda general e indefinida que impera en el país, son actividades ilegales: el acoso, la captura el acopio y acondicionamiento de animales silvestres y la colecta de plantas silvestres y sus productos derivados de no contarse con autorización expresa emanada de la Autoridad Ambiental Competente Nacional – AACN. En este sentido, todo comercio (aprovechamiento), que no cuente con autorización específica para el efecto, es una actividad ilegal.

El mascotismo, las expresiones folklóricas, la medicina tradicional y el consumo como alimento, son las cuatro de las principales causas que generan la sustracción ilegal de animales silvestres vivos o sus partes en el territorio nacional. Un análisis sobre la cantidad de animales silvestres vivos rescatados, decomisados o recibidos por entrega voluntaria de la población en el territorio nacional desde el año 2011-2016 en base a reportes de la DGBAP, muestra la recepción de 580 individuos vivos de los cuales 196 eran mamíferos, 164 aves, 217 reptiles y 3 anfibios.

Número de animales silvestre vivos rescatados desde el año 2011-2016

Número de animales silvestre vivos rescatados por clase durante el primer semestre de la gestión 2017

Respecto al número de Centros que albergan Fauna Silvestre que cuentan con Licencia de Funcionamiento:

Para el primer semestre del año 2017, las Gobernaciones reportaron el rescate de 515 animales. Respecto a las especies, entre la gestión 2011-2016 se registraron 44 especies de mamíferos entre los que se destacan para la región oriental del país el perezoso (Bradypus variegatus), el jochi colorado (Dasyprocta puncatata), mono aullador (Alouatta sara) y puma (Puma concolor). En la región de los valles, el tejón (Nasua nasua) y el mono ardilla (Saimiri boliviensis) serían los mamíferos más requeridos. Mientras que el quirquincho (Chaetophractus nationi) y mono silbador o Martín (Sapajus apella) son las especies más requeridas en los departamento de La Paz, Oruro y Potosí.

En el caso de las aves, se reportaron 39 especies, entre las que destacan las de la familia Psitacidae para todo el territorio nacional como la paraba azul amarilla (Ara ararauna), paraba roja (Ara chloroptera). En los departamento del altiplano fueron más comunes las recepciones de aves psitácidas de mediano a pequeño porte como el loro hablador (Amazona aestiva), cotorra frente roja (Aratinga mitrata) y la cotorra ala amarilla o chiriri (Brotogerys chiriri). En Cochabamba se reportó el decomiso de también la especies Psittacida Pyrrhura molinae, de nombre común cotorra mejilla verde y el tordo (Gnorimopsar chopi), dos especies que de acuerdo a los pobladores locales, son especies plaga para la cada vez más amplia frontera agrícola en el país.

Respecto a los reptiles, se reportaron 13 especies de las cuales predomina por mucho las especies de petas de agua del género Podocnemis sp. y las petas de tierras del género Chelonoidis sp. Adicionalmente a las petas, en la ciudad de La Paz una especie importante que es comercializada para la medicina tradicional es la lagartija (Liolaemus sp.) habiéndose decomisado el año 2010, cerca de 250 lagartijas conservadas en alcohol en la feria 16 de julio de El Alto.

En este mismo departamento y para el caso de los anfibios, la rana gigante del lago (Telmatobius culeus) ha sido decomisada tanto viva como disecada en la feria de las Alasitas en el departamento de La Paz. Vale la pena mencionar que a partir del año 2016, esta especie ha sido incluida en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). En este Apéndice, se incluyen las especies sobre las que se cierne el mayor grado de peligro.

Número de animales silvestres por especie rescatados durante el primer semestre de la gestión 2017

Un análisis de la información recibida, permitió identificar más de 85 puntos de venta de fauna silvestre a nivel Nacional, entendiendo estos como los lugares donde se expenden animales vivos, partes, productos y/o derivados. Entre estos se incluyen mercados, ferias, fronteras, entradas folklóricas, exposiciones, lugares turísticos, tiendas de souvenirs, áreas protegidas, hoteles y restaurantes, albergues, veterinarias, tiendas de mascotas y acuarios, rotondas de calles, terminales de buses, rodoviarias, aeropuertos, puertos fluviales, tiendas comerciales y friales, entre otros

Algunas consideraciones especiales se refiren a las áreas y/o regiones específicas es la alta demanda de fauna para actividades folklóricas en los departamentos de La Paz, Cochabamba y Oruro y/o la presencia de un plan de aprovechamiento de la vicuña que posiciona a la especie en una situación vulnerable para la cacería ilegal en los departamentos de La Paz, Cochabamba, Oruro y Potosí.

Por otro lado, en los departamentos de Chuquisaca y Pando no existen reportes de decomiso de tráfico por lo tanto se debe priorizar investigaciones para ver donde se enfocarían los operativos de decomiso.

Además de las consideraciones citadas anteriormente, en los departamentos de Beni, Santa Cruz, Pando existe alta demanda de derivados de fauna para consumo, además de que su ubicación geográfica en la ecorregión amazónica, convierte a estos departamentos en los principales lugares de sustracción de fauna silvestre dada la alta biodiversidad (junto con el norte del departamento de La Paz).

Una vez capturados, los animales pueden ser transportados en los compartimentos de carga de camiones y buses. Los equipajes de los pasajeros se utilizan para traficar objetos pequeños como artesanías fabricadas con las partes de algunos animales, como: taxi­dermias de lagarto, huevos de aves y petas, y animales. El servicio postal regular era una forma muy habitual para traficar ilegalmente  individuos muertos o de partes de estos, se reportó la salida de especies como mariposas y escarabajos por esta vía para satisfacer la demanda de coleccionistas privados. Durante las gestiones de 2014-2016, la Empresa de Correos de Bolivia interceptó el envío de colmillos de jaguar en peluches y frascos de maca con destino a la República Popular de China. Así mismo detectó una piel de jaguar debajo el forro de una chaqueta, con el mismo destino.

Rutas de trafico ilegal de biodiversidad

Las rutas nacionales principales para el tráfico ilegal de fauna apuntan a Santa Cruz como la ciudad de acopio de fauna silvestre, con materiales provenientes de: Parque Nacional Noel Kempff Mercado, ANMI San Matías, Cobija y Beni, con destino hacia Brasil por Puerto Suárez; hacia Paraguay por Fortín Ravelo; hacia Argentina por Yacuiba; y hacia Cochabamba y La Paz para comercio en esos departamentos y hacia el Perú por el Desaguadero (Suárez y Alandia 2011).

Un análisis más profundo, permite identificar que algunas especies de murciélagos salen del Chapare y de los Yungas en La Paz, hacia mercados de Cochabamba, La Paz, Oruro y Santa Cruz. Los quirquinchos son extraídos de Huachacalla, Belén de Andamarca, Orinoca, Sabaya en Oruro, hacia la ciudad de Oruro, Pisiga y Cochabamba; además de Desaguadero y Copacabana con destino al Perú. También fauna para mascotismo es extraída de San Buenaventura, Rurrenabaque, Tumupasa e Ixiamas; y derivados de animales hacia ferias del El Alto, La Paz.

Entre el periodo mencionado se realizaron cerca de 31 operativos de confiscación entre los que se destaca la confiscación de 85 tortugas de rio (Podocnemis unifilis), 248 lagartijas andinas y otras partes y derivados pertenecientes en su mayoría a animales de la región andina (colas de zorro, plumas de suri, cubrecamas de piel de vicuña y zorro, charangos elaborados a partir de quirquinchos). La mayoría de los decomisos se realizaron en los departamentos de La Paz, Cochabamba y Oruro.

Centros de custodia (CCFS)

Los centro de custodia de fauna silveste (CCFS) son recintos públicos o privados avocados a la protección y conservación ex situ del patrimonio natural del pueblo boliviano, responsables del cuidado y manejo técnico de especímenes de fauna silvestre puestos bajo su custodia por las instancias estatales facultadas para el efecto.

Número de Centros que albergan Fauna Silvestre existentes a nivel nacional

Como se puede ver en la figura anterior, 46% de los Centros antedichos se encuentran  en los departamentos de: Santa Cruz (12), 23% en Cochabamba (6),15% en La Paz (4),8% en Oruro (2),4% en Tarija y Beni con 1 CCFS cada uno.

DEPARTAMENTO NOMBRE CCFS UBICACIÓN CATEGORIA
1 La Paz La Senda Verde Yolosa, Coroico Centro de Rescate
2 ONCA Rurrenabaque Centro de Rescate
3 Jacj Cuisi Rurrenabaque Centro de Rescate
4 Zoológico Vesty Pakos Municipio de La Paz Bioparque
5 Oruro Zoológico Andino Municipio de Oruro Bioparque
6 Centro de Reproducción de Suris Municipio de Sora-Sora Centro de Investigación
7 Cochabamba Parque Machía Villa Tunari Centro de Rescate
8 Hormiga Villa Tunari Centro de Rescate
9 CAD Municipio Municipio de Cochabamba Centro de Atención y Derivación
10 Centro de Reproducción de Anfibios Municipio de Cochabamba Centro de Investigación
11 Agroflori Municipio de Quillacollo Bioparque
12 Pairumani Municipio de Vinto Bioparque
13 Santa Cruz CAD Gobernación Municipio de Santa Cruz Centro de Atención y Derivación
14 AFASI Municipio de Colpa Bélgica Centro de Rescate
15 Playland Municipio de Santa Cruz Bioparque
16 GUEMBE Municipio de Santa Cruz Bioparque
17 SER FAUNA Municipio de Santa Cruz Centro de Rescate
18 Ambue Ari Municipio de Guarayos Centro de Rescate
19 Zoológico Municipal de Fauna Sudamericana Municipio de Santa Cruz Bioparque
20 Colpa caranda Municipio Colpa Bélgica Centro de Rescate
21 Granja Moglia Municipio de Montero Centro de Rescate
22 Widen Vaca Municipio de Warnes Centro de Rescate
23 Zoo de Samaipata Municipio de Samaipata Centro de Rescate
24 Yvagua Guazu Municipio de Santa Cruz Centro de Rescate
25 Tarija Bioparque Urbano Municipio de Tarija Bioparque
26 Beni Centro de Rescate para la conservación de la paraba barba azul Municipio de Marbán Centro de Rescate

Número de CCFS con licencia a nivel nacional

Número de especies y animales presentes en ocho Centros que albergan Fauna Silvestre a nivel nacional

Número de especies e individuos albergados en Centros que albergan Fauna Silvestre por clases

Número de especies de aves más albergadas en los Centros que albergan Fauna Silvestre

Número de especies de mamíferos más albergados en los Centros que albergan Fauna Silvestre

Número de especies de reptiles más albergados en los Centros que albergan Fauna Silvestre

Conflictos humanos vida silvestre

Los conflictos entre actividades humanas y animales silvestres pueden presentarse en cualquier medio donde ellos coexisten, interactúan y compiten por el espacio y los recursos disponibles. Producto del constante crecimiento de las poblaciones humanas, se ha incrementado cada vez más el requerimiento de dichos espacios y recursos para satisfacer sus necesidades de desarrollo, dando lugar a la ampliación de las fronteras agropecuarias  y al consiguiente aumento de los conflictos con la fauna silvestre, tanto en frecuencia como en intensidad (Zapata et al. 2011). En este sentido, el conflicto se define como “cualquier  interacción entre seres humanos y la vida silvestre que resulta en algún impacto negativo en los sistemas sociales, económicos o culturales humanos, en la conservación de las especies silvestres, o el medio ambiente” (Bonacic et al., 2007).

Las personas afectadas por los impactos del conflicto, sufren pérdidas socio-económicas, por lo que rechazan la fauna silvestre implicada, abordando y respondiendo al conflicto con técnicas o métodos de control letales, que afectan a la conservación de especies silvestres (Bonacic et al., 2007; Treves, 2007). Los métodos de control son muchas veces ilegales y no tienen un seguimiento del número de animales muertos, provocando una reducción en la cantidad de individuos dentro de la población (Treves, 2007).

En la actualidad, los diferentes hábitats donde la vida silvestre se desenvuelve, son áreas que reciben más presiones al ser aptas para actividades agropecuarias, siendo éstas las principales actividades humanas que tienen conflicto con vida silvestre (Naughton-Treves,

1997; FAO, 2002; FAO, 2009). En este sentido, la coexistencia cercana entre humanos y vida  doméstico y pérdida de cosechas (Bridgewater, 2003; Distefano, 2005; Bonacic et al.,

2007; Marchal y Hill 2008). Según Wilson et al. (2005) los conflictos entre las actividades humanas y la fauna silvestre se desarrollan por la interacción entre tres componentes: las actividades humanas y su manejo; las condiciones del hábitat; la ecología y conducta de la fauna silvestre.

Se debe considerar, que solo generan conflictos aquellas especies silvestres cuya interacción con las actividades produce daños considerados de importancia económica. La capacidad de las especies de fauna silvestre para causar daños está relacionada con su biomasa, su interés en los recursos disponibles, la capacidad de la especie de tener acceso a los recursos y el valor del recurso afectado (Goldstein, 2012). Complementariamente, las condiciones del hábitat de las especies silvestres son un factor fundamental en la  generación de conflictos.

Individuos o poblaciones restringidas a hábitats fragmentados y de baja calidad, o species en situaciones particulares de reducción de recursos o competencia intraespecífica, podrían tender a buscar nuevas fuentes en áreas aledañas dedicadas a actividades agropecuarias.

Para abordar el manejo del conflicto, es necesario entender que de una región a otra puede variar considerablemente el riesgo de los conflictos y daños existentes o potenciales. En este sentido, es importante entender que el riesgo de conflicto es una medida que refleja la probabilidad de que se presenten daños, la percepción de peligro por posibles daños a la gente y sus bienes, y la viabilidad de recuperación de un predio que sufra daños. Para que haya riesgo tanto de conflicto como de daño, en primer lugar debe existir la amenaza.

También es necesario que se produzca daño o que las personas tengan una tolerancia negativa hacia la especie silvestre. Adicionalmente, el riesgo de daños y de conflicto aumenta con el incremento de la vulnerabilidad, ya sea de su componente económico o de manejo (Márquez & Goldstein, 2014).

La Amenaza se define como la probabilidad de que ocurra un encuentro entre la especie de fauna silvestre involucrada en el conflicto y los humanos o sus actividades. La amenaza de conflicto se  construye sobreponiendo la distribución de la especie con la distribución de las actividades humanas. La Vulnerabilidad es el resultado del conjunto de condiciones de manejo o económicas que determinan la probabilidad de sufrir un daño, dada la presencia de la amenaza, así como la probabilidad de reponerse de los daños ocasionados por la especie silvestre. La Vulnerabilidad por manejo es el conjunto de las condiciones de manejo de las actividades antrópicas (Ej. actividad agropecuaria), inherentes a cada predio o localidad, que determinan la posibilidad de sufrir un daño debido a la presencia y el comportamiento de la fauna silvestre. Por otra parte, la Vulnerabilidad económica es el conjunto de condiciones económicas inherentes a cada predio, que afectan la recuperación económica del dueño de un predio después de sufrir un daño.

El Daño, es la medida de la pérdida sufrida por el ataque de un animal silvestre. Está dado por el tipo de actividad susceptible al ataque; por la presencia de daño, y por la magnitud del daño. Otro aspecto fundamental de ser considerado es la Tolerancia, entendida como la medida de la percepción o la tendencia expresada al evaluar a la vida silvestre con algún nivel de agrado o desagrado (Márquez & Goldstein, 2014). Estudios asociados al riesgo comprobaron que medidas enfocadas en la perspectiva de los beneficios de estas especies son más eficaces a la hora de incrementar la Tolerancia, que acciones que tienen como objetivo evitar o reducir el riesgo de daño (Bruskotter & Wilson, 2013). Por lo tanto, el éxito de las intervenciones para el manejo de conflictos dependerá de la compresión de las amenazas, las vulnerabilidades y la tolerancia para la ejecución de medidas efectivas de intervención.

Denuncias

Si sabes de algun caso de trafico de animales silvestres , reportalo a :

  • Gobiernos autonomos departamentales
  • Goniernos autonomos municipales
  • Policia forestal y medio ambiente

Links de interés

UICN https://www.iucn.org/es

TRAFFIC Traffic.org 

CITES

Fichas de información de las principales especies objeto de ilícitos